

Cada vez veo menos la tele. Hace unos años veía casi una serie cada día de la semana, y durante una época hasta otra los domingos. Desde hace tiempo sólo veo una o dos cada vez, tragándome esporádicamente algún episodio de otra si me apetece quedarme en el salón mientras mi madre la ve. Pero no soy fiel a esas, que incluyen Criminal Minds, The Mentalist, The Good Wife o House. Antes atendía lealmente a cada nuevo capítulo de los tres CSI, Without a Trace, Cold Case, 24, House y Desperate Housewives. Hoy por hoy, sólo estoy atento a la caja tonta para ver Bones y La que se avecina, porque ya ni siquiera me intereso por El intermedio o el telediario. Las noticias las leo en Internet y en el periódico, y del programa de Wyoming pillo sólo los últimos minutos cuando empezamos a cenar.
En realidad veo alguna otra serie aparte de esas dos. Seguí Lost durante sus seis temporadas, y cada semana aguardo ávidamente el estreno de un nuevo episodio de Glee. El problema es que en mi casa nunca hemos sido de tener dieciocho teles, y como mi madre es la que más intererés tiene por ella, es quien controla qué se ve. No le gustó Lost en su momento y dudo que le guste Glee, así que me toca conseguirlas por otros cauces para poder verlas a la carta.
Luego, además, están las series que veo a la carta pero sin ninguna pretensión de completar. Family Guy y South Park son las dos principales que veo de esta manera: las veo cuando me apetece y muchas veces sin orden. Últimamente he empezado a ver muy de vez en cuando How I Met Your Mother y 30 Rock, pero sin pretender acabarlas en una o varias semanas.
Encima, últimamente no vivía en casa, con lo que los horarios eran menos fijos, y la posibilidad y las ganas de engancharse a una serie que se emita por televisión eran aún menores. Supongo que el haber vivido fuera de casa en los últimos años influyó decisivamente en mi abandono de series, aunque evidentemente, el agotamiento de muchas ellas contribuyó a que disminuyera mi interés por ellas. Entre esas están, obviamente, las series de investigación científica y criminal, desde las diversas franquicias de CSI hasta el mismo House.
Probablemente me esté perdiendo joyas de la pequeña pantalla. No he visto The Soprano, ni Six Feet Under, ni The Big Bang Theory, Weeds o Modern Family. Si fueran pelis, poco a poco las vería, pero soy incapaz de verme quince series, una detrás de otra (o peor, todas a la vez), no me motiva en absoluto. Ahora me planteo empezar a ver The Walking Dead, y el año que viene veré A Game of Thrones, pero dudo que cambien mucho mis intereses televisivos fuera de eso.